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Recopilación de:
Pep Cardona. Mayo 1996. Palma de Mallorca.
El dispositivo de calculo más antiguo que se conoce es el ábaco.
Su nombre viene del griego abakos que significa superficie plana. Se
sabe que los griegos empleaban tablas para contar en el siglo V antes
de Cristo o tal vez antes. El ábaco tal como lo conocemos actualmente
esta constituido por una serie de hilos con cuentas ensartadas en ellos.
En nuestro país este tipo de ábaco lo hemos visto todos en las salas
de billar.
Esta versión de ábaco se ha utilizado en Oriente Medio y Asia hasta
hace relativamente muy poco. A finales de 1946 tuvo lugar en Tokio una
competición de cálculo entre un mecanógrafo del departamento financiero
del ejército norteamericano y un oficial contable japonés. El primero
empleaba una calculadora eléctrica de 700 dólares el segundo un ábaco
de 25 centavos. La competición consistía en realizar operaciones matemáticas
de suma resta multiplicación y división con numeros de entre 3 y 12
cifras. Salvo en la multiplicación el ábaco triunfó en todas las pruebas
incluyendo una final de procesos compuestos.
Tras el ábaco de los griegos pasamos al siglo XVI. John Napier (1550-1617)
fue un matemático escocés famoso por su invención de los logaritmos
funciones matemáticas que permiten convertir las multiplicaciones en
sumas y las divisiones en restas. Napier inventó un dispositivo consistente
en unos palillos con números impresos que merced a un ingenioso y complicado
mecanismo le permitía realizar operaciones de multiplicación y división.
El primer calculador mecánico apareció en 1642 tan sólo 25 años después
de que Napier publicase una memoria describiendo su máquina. El artífice
de esta máquina fue el filósofo francés Blaise Pascal (1.623-1.662)
en cuyo honor se llama Pascal uno de los lenguajes de programación que
más impacto ha causado en los últimos años.
A los 18 años Pascal deseaba dar con la forma de reducir el trabajo
de cálculo de su padre que era un funcionario de impuestos. La calculadora
que inventó Pascal tenía el tamaño de un cartón de tabaco y su principio
de funcionamiento era el mismo que rige los cuentakilómetros de los
coches actuales; una serie de ruedas tales que cada una de las cuales
hacía avanzar un paso a la siguiente al completar una vuelta. Las ruedas
estaban marcadas con números del 0 al 9 y había dos para los decimales
y 6 para los enteros con lo que podía manejar números entre 000.000
01 y 999.999 99.
Las ruedas giraban mediante una manivela con lo que para sumar o restar
lo que había que hacer era girar la manivela correspondiente en un sentido
o en otro el número de pasos adecuado.
Leibnitz (1646-1716) fue uno de los genios de su época; a los 26 años
aprendió matemáticas de modo autodidacta y procedió a inventar el cálculo.
Inventó una máquina de calcular por la simple razón de que nadie le
enseñó las tablas de multiplicar.
La máquina de Leibnitz apareció en 1672; se diferenciaba de la de Pascal
en varios aspectos fundamentales el más importante de los cuales era
que podía multiplicar dividir y obtener raíces cuadradas.
Leibnitz propuso la idea de una máquina de cálculo en sistema binario
base de numeración empleada por los modernos ordenadores actuales. Tanto
la máquina de Pascal como la de Leibnitz se encontraron con un grave
freno para su difusión: la revolución industrial aún no había tenido
lugar y sus máquinas eran demasiado complejas para ser realizadas a
mano. La civilización que habría podido producir las en serie estaba
todavía a más de 200 años de distancia.
Entre 1673 y 1801 se realizaron algunos avances significativos el más
importante de los cuales probablemente fue el de Joseph Jacquard (1.752-1.834)
quien utilizó un mecanismo de tarjetas perforadas para controlar el
dibujo formado por los hilos de las telas confeccionadas por una máquina
de tejer.
Hacia 1725 los artesanos textiles franceses utilizaban un mecanismo
de tiras de papel perforado para seleccionar unas fichas perforadas
las que a su vez controlaban la máquina de tejer.
Jacquard fue el primero en emplear tarjetas perforadas para almacenar
la información sobre el dibujo del tejido y además controlar la máquina.
La máquina de tejer de Jaquard presentada en 1 801 supuso gran éxito
comercial y un gran avance en la industria textil.
La antesala de la informática
Aunque hubo muchos precursores de los actuales sistemas informáticos
para muchos especialistas la historia empieza con Charles Babbage matemático
e inventor inglés que al principio del siglo XIX predijo muchas de las
teorías en que se basan los actuales ordenadores. Desgraciadamente al
igual que sus predecesores vivió en una época en que ni la tecnología
ni las necesidades estaban al nivel de permitir la materialización de
sus ideas.
En 1822 diseñó su máquina diferencial para el cálculo de polinomios.
Esta máquina se utilizó con éxito para el cálculo de tablas de navegación
y artillería lo que permitió a Babbage conseguir una subvención del
gobierno para el desarrollo de una segunda y mejor versión de la máquina.
Durante 10 años Babbage trabajó infructuosamente en una segunda máquina
sin llegar a conseguir completarla y en 1833 tuvo una idea mejor.
Mientras que la máquina diferencial era un aparato de proceso único
Babbage decidió construir una máquina de propósito general que pudiese
resolver casi cualquier problema matemático. Todas estas máquinas eran
por supuesto mecánicas movidas por vapor. De todas formas la velocidad
de cálculo de las máquinas no era tal como para cambiar la naturaleza
del cálculo además la ingeniería entonces no estaba lo suficientemente
desarrollada como para permitir la fabricación de los delicados y complejos
mecanismos requeridos por el ingenio de Babbage. La sofisticado organización
de esta segunda máquina la máquina diferencial según se la llamó es
lo que hace que muchos consideren a Babbage padre de la informática
actual.
Como los modernos computadores la máquina de Babbage tenía un mecanismo
de entrada y salida por tarjetas perforadas una memoria una unidad de
control y una unidad aritmético-lógica. Preveía tarjetas separadas para
programa y datos. Una de sus características más importantes era que
la máquina podía alterar su secuencia de operaciones en base al resultado
de cálculos anteriores algo fundamental en los ordenadores modernos.
la máquina sin embargo nunca llegó a construirse. Babbage no pudo conseguir
un contrato de investigación y pasó el resto de su vida inventando piezas
y diseñando esquemas para conseguir los fondos para construir la máquina.
Murió sin conseguirlo.
Aunque otros pocos hombres trataron de construir autómatas o calculadoras
siguiendo los esquemas de Babbage su trabajo quedo olvidado hasta que
inventores modernos que desarrollaban sus propios proyectos de computadores
se encontraron de pronto con tan extraordinario precedente.
Otro inventor digno de mención es Herman Hollerith. A los 19 años. en
1879 fue contratado como asistente en las oficinas del censo norteamericano
que por aquel entonces se disponía a realizar el recuento de la población
para el censo de 1880. Este tardó 7 años y medio en completarse manualmente.
Hollerith fue animado por sus superiores a desarrollar un sistema de
cómputo automático para futuras tareas.
El sistema inventado por Hollerith utilizaba tarjetas perforadas en
las que mediante agujeros se representaba el sexo la edad raza etc En
la máquina las tarjetas pasaban por un juego de contactos que cerraban
un circuito eléctrico activándose un contador y un mecanismo de selección
de tarjetas. Estas se leían a ritmo de 50 a 80 por minuto.
Desde 1880 a 1890 la población subió de 5O a 63 millones de habitantes
aun así el censo de 1890 se realizó en dos años y medio gracias a la
máquina de Hollerith.
Ante las posibilidades comerciales de su máquina Hollerith dejó las
oficinas del censo en 1896 para fundar su propia Compañía la Tabulating
Machine Company. En 1900 había desarrollado una máquina que podía clasificar
300 tarjetas por minuto una perforadora de tarjetas y una máquina de
cómputo semiautomática.
En 1924 Hollerith fusionó su compañía con otras dos para formar la Internacional
Bussines Machines hoy mundialmente conocida como IBM.
El nacimiento del ordenador actual
Ante la necesidad de agilizar el proceso de datos de las oficinas del
censo se contrató a James Powers un estadístico de Nueva Jersey para
desarrollar nuevas máquinas para el censo de 1.910. Powers diseñó nuevas
máquinas para el censo de 1.910 y de modo similar a Hollerith decidió
formar su propia compañía en 1.911; la Powers Accounting Machine Company
que fue posteriormente adquirida por Remington Rand la cual a su vez
se fusionó con la Sperry Corporation formando la Sperry Rand Corporation.
John Vincent Atanasoft nació en 1903 su padre era un ingeniero eléctrico
emigrado de Bulgaria y su madre una maestra de escuela con un gran interés
por las matemáticas que transmitió a su hijo.
Atanasoff se doctoró en física teórica y comenzó a dar clases en lowa
al comienzo de los años 30. Se encontró con lo que por entonces eran
dificultades habituales para muchos físicos y técnicos; los problemas
que tenían que resolver requerían una excesiva cantidad de cálculo para
los medios de que disponían. Aficionado a la electrónica y conocedor
de la máquina de Pascal y las teorías de Babbage Atanasoff empezó a
considerar la posibilidad de construir un calculador digital. Decidió
que la máquina habría de operar en sistema binario hacer los cálculos
de modo totalmente distinto a como los realizaban las calculadoras mecánicas
e incluso concibió un dispositivo de memoria mediante almacenamiento
de carga eléctrica. Durante un año maduró el proyecto y finalmente solicitó
una ayuda económica al Consejo de Investigación del Estado de lowa.
Con unos primeros 650 dólares contrató la cooperación de Clifford Berry
estudiante de ingeniería y los materiales para un modelo experimental.
Posteriormente recibieron otras dos donaciones que sumaron 1460 dólares
y otros 5000 dólares de una fundación privada. Este primer aparato fue
conocido como ABC Atanasoff- Berry-Computer.
En diciembre de 1940 Atanasoff se encontró con John Mauchly en la American
Association for the Advancement of Science (Asociación Americana para
el Avance de la Ciencia) abreviadamente AAAS. Mauchly que dirigía el
departamento de física del Ursine College cerca de Filadelfia se había
encontrado con los mismos problemas en cuanto a velocidad de cálculo
que Atanasoff y estaba convencido de que habría una forma de acelerar
el cálculo por medios electrónicos. Al carecer de medios económicos
construyó un pequeño calculador digital y se presentó al congreso de
la AAAS para presentar un informe sobre el mismo. A raíz de aquello
Atanasoff y Maunchly tuvieron un intercambio de ideas que muchos años
después ha desembocado en una disputa entre ambos sobre la paternidad
del computador digital.
En 1941 Maunchly se matriculo en unos cursos sobre ingeniería eléctrica
en la escuela Moore de Ingeniería donde conoció a un instructor de laboratorio
llamado J. Presper Eckert.. Entre ambos surgió una compenetración que
les llevaría a cooperar en un interés común: el desarrollo de un calculador
electrónico. El entusiasmo que surgió entre ambos llevo a Maunchly a
escribir a Atanasoff solicitándole su cooperación para construir un
computador como el ABC en la escuela Moore.
Atanasoff prefirió guardar la máquina en un cierto secreto hasta poder
patentarla; sin embargo nunca llegó a conseguirlo. Maunchiy fue más
afortunado. La escuela Moore trabajaba entonces en un proyecto conjunto
con el ejército para realizar unas tablas de tiro para armas balísticas.
La cantidad de cálculos necesarios era inmensa tardándose treinta días
en completar una tabla mediante el empleo de una máquina de cálculo
analógica. Aun así esto era unas 50 veces más rápido de lo que tardaba
un hombre con una sumadora de sobremesa.
En el laboratorio Mauchly trabajó sobre sus ideas y las de Atanasoff
publicando una memoria que despertó el interés de Lieutenant Herman
Goidstine joven matemático que hacía de intermediario entre la universidad
y el ejército y que consiguió interesar al Departamento de Ordenación
en la financiación de un computador electrónico digital.
El 9 de abril de 1943 se autorizó a los dos hombres a iniciar el desarrollo
del proyecto. Se le llamó ENIAC (Electronic Numerical integrator and
Computer). El presupuesto inicial era de 150.000 dólares) cuando la
máquina estuvo terminada el costo total había sido de 486.804 22 dólares.
El ENIAC tenía unos condensadores 70 000 resistencias 7.500 interruptores
y 17.000 tubos de vacío de 16 tipos distintos funcionando todo a una
frecuencia de reloj de 100.000 Hz. Pesaba unas 30 toneladas y ocupaba
unos 1.600 metros cuadrados. Su consumo medio era de unos 100.000 vatios
(lo que un bloque de 50 viviendas) y necesitaba un equipo de aire acondicionado
a fin de disipar el gran calor que producía.
Tenía 20 acumuladores de 10 dígitos era capaz de sumar restar multiplicar
y dividir; además tenía tres tablas de funciones. La entrada y la salida
de datos se realizaba mediante tarjetas perforadas.
En un test de prueba en febrero de 1946 el Eniac resolvió en 2 horas
un problema de física nuclear que previamente habría requerido 100 años
de trabajo de un hombre. Lo que caracterizaba al ENIAC como a los ordenadores
modernos no era simplemente su velocidad de cálculo sino el hecho de
que combinando operaciones permitía realizar tareas que antes eran imposibles.
Entre 1939 y 1944 Howard Aiken de la universidad de Harvard en colaboración
con IBM desarrolló el Mark 1 también conocido como calculador Automático
de Secuencia Controlada. Este fue un computador electromecánico de 16
metros de largo y más de dos de alto. Tenía 700.000 elementos móviles
y varios centenares de kilómetros de cables. Podía realizar las cuatro
operaciones básicas y trabajar con información almacenada en forma de
tablas.
Operaba con números de hasta 23 dígitos y podía multiplicar tres números
de 8 dígitos en 1 segundo. El Mark 1 y las versiones que posteriormente
se realizaron del mismo tenían el mérito de asemejarse considerablemente
al tipo de máquina ideado por Babbage aunque trabajaban en código decimal
y no binario. El avance que estas máquinas electromecánicas supuso fue
rápidamente ensombrecido por el Eniac con sus circuitos electrónicos.
En 1946 el matemático húngaro John Von Neumann propuso una versión modificada
del Eniac; el Edvac (Electronic Discrete Variable Automatic Computer)
que se construyó en 1952. Esta máquina presentaba dos importantes diferencias
respecto al Eniac: En primer lugar empleaba aritmética binaria lo que
simplificaba enormemente los circuitos electrónicos de cálculo.
En segundo lugar permitía trabajar con un programa almacenado. El Eniac
se programaba enchufando centenares de clavijas y activando un pequeno
numero de interruptores. Cuando había que resolver un problema distinto
era necesario cambiar todas las conexiones proceso que llevaba muchas
horas.
Von Neumann propuso cablear una serie de instrucciones y hacer que éstas
se ejecutasen bajo un control central. Además propuso que los códigos
de operación que habían de controlar las operaciones se almacenasen
de modo similar a los datos en forma binaria.
De este modo el Edvac no necesitaba una modificación del cableado para
cada nuevo programa pudiendo procesar instrucciones tan deprisa como
los datos. Además el programa podía modificarse a sí mismo ya que las
instrucciones almacenadas como datos podían ser manipuladas aritméticamente.
Eckert y Mauchly tras abandonar la universidad fundaron su propia compañía
la cual tras diversos problemas fue absorbida por Remington Rand. El
14 de junio de 1951 entregaron su primer ordenador a la Oficina del
Censo el Univac-I.
Posteriormente aparecería el Univac-II con memoria de núcleos magnéticos
lo que le haría claramente superior a su antecesor pero por diversos
problemas esta máquina no vio la luz hasta 1957 fecha en la que había
perdido su liderazgo en el mercado frente al 705 de IBM.
En 1953 IBM fabricó su primer computador para aplicaciones científicas
el 701. Anteriormente había anunciado una máquina para aplicaciones
comerciales el 702 pero esta máquina fue rápidamente considerada inferior
al Univac-I. Para compensar esto IBM lanzó al mercado una máquina que
resultó arrolladora el 705 primer ordenador que empleaba memorias de
núcleos de ferrita IBM superó rápidamente a Sperry en volumen de ventas
gracias una eficaz política comercial que actualmente la sigue manteniendo
a la cabeza de todas las compañías de informática del mundo en cuanto
a ventas.
A partir de entonces fueron apareciendo progresivamente más y más maquinas.
Veamos las etapas que diferencian unas máquinas de otras según sus características.
Cada etapa se conoce con el nombre de generación.
La primera generación
El Univac 1 viene a marcar el comienzo de lo que se llama la primera
generación. Los ordenadores de esta primera etapa se caracterizan por
emplear el tubo de vacío como elemento fundamental de circuito. Son
máquinas grandes pesadas y con unas posibilidades muy limitadas. El
tubo de vacío es un elemento que tiene un elevado consumo de corriente
genera bastante calor y tiene una vida media breve. Hay que indicar
que a pesar de esto no todos los ordenadores de la primera generación
fueron como el Eniac las nuevas técnicas de fabricación y el empleo
del sistema binario llevaron a máquinas con unos pocos miles de tubos
de vacío.
La segunda generación
En 1958 comienza la segunda generación cuyas máquinas empleaban circuitos
transistorizados. El transistor es un elemento electrónico que permite
reemplazar al tubo con las siguientes ventajas: su consumo de corriente
es mucho menor con lo que también es menor su producción de calor. Su
tamaño es también mucho menor. Un transistor puede tener el tamaño de
una lenteja mientras que un tubo de vacío tiene un tamaño mayor que
el de un cartucho de escopeta de caza. Esto permite una drástica reducción
de tamaño. Mientras que las tensiones de alimentación de los tubos estaban
alrededor de los 300 voltios las de los transistores vienen a ser de
10 voltios con lo que los demás elementos de circuito también pueden
ser de menor tamaño al tener que disipar y soportar tensiones mucho
menores. El transistor es un elemento constituido fundamentalmente por
silicio o germanio. Su vida media es prácticamente ilimitada y en cualquier
caso muy superior a la del tubo de vacío. Como podemos ver el simple
hecho de pasar del tubo de vacío al transistor supone un gran paso en
cuanto a reducción de tamaño y consumo y aumento de fiabilidad. Las
máquinas de la segunda generación emplean además algunas técnicas avanzadas
no sólo en cuanto a electrónica sino en cuanto a informática y proceso
de datos como por ejemplo los lenguajes de alto nivel.
La tercera generación
En 1964 la aparición del IBM 360 marca el comienzo de la tercera generación.
Las placas de circuito impreso con múltiples componentes pasan a ser
reemplazadas por los circuitos integrados. Estos elementos son unas
plaquitas de silicio llamadas chips sobre cuya superficie se depositan
por medios especiales unas impurezas que hacen las funciones de diversos
componentes electrónicos. Así pues un puñado de transistores y otros
componentes se integran ahora en una plaquita de silicio. Aparentemente
esto no tiene nada de especial salvo por un detalle; un circuito integrado
con varios centenares de componentes integrados tiene el tamaño de una
moneda.
Así pues hemos dado otro salto importante en cuanto a la reducción de
tamaño. El consumo de un circuito integrado es también menor que el
de su equivalente en transistores resistencias y demás componentes.
Además su fiabilidad es también mayor.
En la tercera generación aparece la multiprogramación el teleproceso
se empieza a generalizar el uso de minicomputadores en los negocios
y se usan cada vez más los lenguajes de alto nivel como Cobol y Fortran.
La cuarta generación
La aparición de una cuarta generación de ordenadores hacia el comienzo
de los años setenta no es reconocida como tal por muchos profesionales
del medio para quienes ésta es sólo una variación de la tercera. Máquinas
representativas de esta generación son el IBM 370 y el Burroughs. Las
máquinas de esta cuarta generación se caracterizan por la utilización
de memorias electrónicas en lugar de las de núcleos de ferrita.
Estas representan un gran avance en cuanto a velocidad y en especial
en cuanto a reducción de tamaño. En un chip de silicio no mayor que
un centímetro cuadrado caben 64.000 bits de información. En núcleos
de ferrita esa capacidad de memoria puede requerir cerca de un litro
en volumen.
Se empieza a desechar el procesamiento batch o por lotes en favor del
tiempo real y el proceso interactivo. Aparecen innumerables lenguajes
de programación. Las capacidades de memoria empiezan a ser enormemente
grandes. En esta etapa cobran gran auge los minicomputadores. Estos
son maquinas con un procesador de 16 bits una memoria de entre 16 32
KB y un precio de unos pocos millones.
La quinta generación: los microprocesadores
Posteriormente hacia finales de los setenta aparece la que podría ser
la quinta generación de ordenadores. Se caracteriza por la aparición
de los microcomputadores y los ordenadores de uso personal. Estas máquinas
se caracterizan por llevar en su interior un microprocesador circuito
integrado que reúne en un sólo chip de silicio las principales funciones
de un ordenador.
Los ordenadores personales son equipos a menudo muy pequeños no permiten
multiproceso y suelen estar pensados para uso doméstico o particular.
Los microcomputadores si bien empezaron tímidamente como ordenadores
muy pequeñitos rápidamente han escalado el camino superando a lo que
hace 10 años era un minicomputador. Un microcomputador actual puede
tener entre 4Mb y 32Mb de memoria discos con capacidades del orden del
Gigabyte y pueden permitir la utilización simultánea del equipo por
varios usuarios.
La Evolución del PC merecerá un capítulo aparte.
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